Me gusta dar clases. He dicho que hablar es mi actividad favorita, así que no es muy difícil imaginar porqué me gusta la docencia. No es que todo sea perfecto, preparar una clase puede ser algo tedioso, sobre todo cuando se convierte en una obligación que hay que cumplir dos veces por semana.
Hoy, después de dos años, volví a estar frente a un grupo y la verdad, lo disfruté, pues es la primera vez que me gusta realmente el tema. Además, no sólo vi caras de interés, sino también de disfrute al escuchar lo que les contaba. Ayer me quedé despierta hasta las 2 am. terminando de preparar la clase. Temía que me sobrara tiempo, pero al final resultó bien.
Hace unos días, alguien me dijo mientras tomabamos una chela en un bar, que hablaba como maestra. No siempre, no. Se refería a cuando les contaba cómo había descubierto y porqué me gustaban las películas de Dogville y Manderlay. En mi cabeza tienen una relación directa con teoría del teatro. Seguro alguien conocedor del tema sabrá decir si es así, o no, y explicarlo mucho mejor que yo, pero en realidad, no se trataba de explicar a Alfred Jarry, si no, de porqué el haber tomado una clase de teatro, me había hecho interpretar y disfrutar esa película en especial.
Después de leer a Sobe, creo que la respuesta es fácil. No hablo tanto para "transmitir conocimiento", sino para compartir pasión. Estoy segura que mis alumnos, limpiando pacientemente con un cotonete sus esculturas, conviviendo con su Galleta (relieve simpatiquísimo de San Juan Bautista que parece galletita de jengibre), con el quemado con su espejito en la boca (si, un Cristo de la Columna quemado con un espejito en la boca), o con la hermosa y medio estrábica Inmaculada, tal vez más horas a la semana que con su familia, llegarán a conocer estas obras de un modo que seguro yo nunca podré conocer. Mi forma de acercarme a ellas es, simplemente, diferente. Espero que mi paso por la escuela me sirva para entender mejor su pasión y que ellos entiendan la mía. O mucho mejor, para entender miradas y como esas miradas construyen.
Ventanas al vacío
martes 17 de enero de 2012
viernes 18 de noviembre de 2011
Dijo Alberto Caeiro...
No soy igual en lo que digo y escribo.
Cambio, pero no cambio mucho.
El color de las flores no es el mismo bajo el sol
que cuando una nube pasa
o cuando entra la noche
y las flores son color de sombra.
Pero quien mira ve bien que son las mismas flores.
Por eso cuando parezco no estar de acuerdo conmigo
fijaros bien en mí:
si estaba vuelto para la derecha
me volví ahora para la izquierda,
pero soy siempre yo, asentado sobre los mismos pies.
El mismo siempre, gracias al cielo y a la tierra
y a mis ojos y oídos atentos
y a mi clara sencillez de alma.
(F. Pessoa)
Cambio, pero no cambio mucho.
El color de las flores no es el mismo bajo el sol
que cuando una nube pasa
o cuando entra la noche
y las flores son color de sombra.
Pero quien mira ve bien que son las mismas flores.
Por eso cuando parezco no estar de acuerdo conmigo
fijaros bien en mí:
si estaba vuelto para la derecha
me volví ahora para la izquierda,
pero soy siempre yo, asentado sobre los mismos pies.
El mismo siempre, gracias al cielo y a la tierra
y a mis ojos y oídos atentos
y a mi clara sencillez de alma.
(F. Pessoa)
domingo 13 de noviembre de 2011
Ambigüedad y decisión
Recuerdo una clase de historia de México, allá por el 2005, en la que el maestro que evidentemente no había preparado la clase, nos contaba toda la variedad de estrategias de fraudes electorales que acostumbraba el PRI. Que el mapache, que el ratón loco, que el carrousel.(Aquí pueden encontrar definiciones de tales prácticas y de otras tantas más). No eran fantasía, yo recuerdo que uno de mis compañeros de la primaria tenía una credencial del IFE porque su papa trabajaba en el IEM. "Era de broma, de chocolate, para complacer al niño". Pero ya era el 2005, e ingenua yo, lo veía con la mirada de "este hombre no preparó clase y ahora nos viene con los cuentos de perredista-que-no-ha-superado-el-fraude-del-88." Otra vez, ingenua yo, pensaba que el triunfo de Fox era producto de una democracia electoral: Aunque los males del país eran muchos y muy grandotes, eso era producto del Neoliberalismo y la pobreza de las propuestas políticas. El 2006 nos mostró que el fraude electoral no andaba tan lejano (pero se había modernizado) y que las campañas eran declaradamente una competencia de mercadotecnia de la más sucia que hay.
Ahora con las elecciones para Gobernador, diputados y presidente municipal de 2011 en Michoacán, parece que las viejas prácticas priistas han resucitado. El PAN las ha renovado: repartiendo despensas, bultos de cemento, tarjetas de apoyo, pulseras con chip, condicionando presupuestos municipales... En cuanto a la pobreza de las propuestas políticas, esas parecen estar al día en todos los partidos que le echan "reti-hartas ganas" a las campañas mercadológicas para retrasados mentales.
Mi hermano fue elegido funcionario de casilla. Aceptó. Lo capacitaron con su manualito de monitos setenteros. Hoy 13 de noviembre, llegó puntualmente a su casilla. Todo normal, empezaron a armar urnas y a preparar la casilla. En eso llegó una señora con un nombramiento de secretaria de casilla (el mismo puesto que tenía mi hermano). La mujer no recibió capacitación por parte del IEM y el presidente de la casilla no la había visto en la vida, sin embargo, poseía un nombramiento de "funcionaria general 1". Hay que hacer notar que el resto de los nombramientos no tenía número alguno. El presidente llamó por teléfono al IEM. La señora en cuestión alegó y alegó hasta que mi hermano regresó a casa. Recordemos que en las viejas prácticas priistas requieren "funcionarios de casilla dispuestos al fraude". Ustedes disculpen mi desconfianza y falta de fé, pero creo que el PAN nos viene manejando lo que es lo peor del PRI más nuevos, modernos (y más jodidos) añadidos.
Mientras hago corajes y en busca de consuelo y guía ante tan negro panorama, releo las palabras de Giovanni Levi en su introducción a "La herencia inmaterial". Se trata de la historia de un pequeño pueblito del Piamonte italiano en el siglo XVII, llamado Santenta, que se enfrenta a las transformaciones políticas, religiosas, económicas, sociales y tecnológicas profundas que se dan en el nacimiento e imposición del Estado Moderno. Levi reconstruye "las vicisitudes biográficas de cada habitante del pueblo de Santenta que haya dejado algún resto documental". En especial la historia de Giovan Battista Chiesa, un sacerdote exorcista que igual expulsaba demonios que curaba variadas enfermedades y que terminó juzgado por la Inquisición. El chisme se pone bueno y eso lo hace un libro divertido, pero además responde a un fenómeno mucho mayor: cómo actúa un pueblo ante "la ambigüedad de las reglas, la necesidad de tomar decisiones conscientemente en condiciones de incertidumbre, la limitada cantidad de información que permite, sin embargo, actuar, la tendencia psicológica a simplificar los mecanismos causales que se consideran relevantes para elegir comportamientos y, por último, la consciente utilización de las incoherencias entre sistemas de reglas y sanciones." Giovanni Levi concluye: "Frente a los problemas planteados por las transformaciones históricas, las creencias y las ideologías, las relaciones de dominio y de autoridad, he intentado describir la inestabilidad de las preferencias individuales, los órdenes institucionales, las jerarquías y los valores sociales: en suma, el proceso político, que genera el cambio, pero también sus direcciones imprevisibles fruto del encuentro de protagonistas activos."
Así que, ¡seamos protagonistas activos!. A todos los que están cansados de propaganda electoral, recuerden que todavía nos espera el horror del 2012... pero que no hay de otra, entre la incertidumbre y la ambigüedad todavía nos queda espacio para tomar decisiones y plantear estrategias, pues afortunadamente no todo se decide en la política ni en las urnas. Desde la defensa de las calles y los espacios públicos, hasta el uso correcto y comprometido con el lenguaje, cada plática y cada día es un espacio de autonomía. ¡Hay que aprovecharla con imaginación!
Ahora con las elecciones para Gobernador, diputados y presidente municipal de 2011 en Michoacán, parece que las viejas prácticas priistas han resucitado. El PAN las ha renovado: repartiendo despensas, bultos de cemento, tarjetas de apoyo, pulseras con chip, condicionando presupuestos municipales... En cuanto a la pobreza de las propuestas políticas, esas parecen estar al día en todos los partidos que le echan "reti-hartas ganas" a las campañas mercadológicas para retrasados mentales.
Mi hermano fue elegido funcionario de casilla. Aceptó. Lo capacitaron con su manualito de monitos setenteros. Hoy 13 de noviembre, llegó puntualmente a su casilla. Todo normal, empezaron a armar urnas y a preparar la casilla. En eso llegó una señora con un nombramiento de secretaria de casilla (el mismo puesto que tenía mi hermano). La mujer no recibió capacitación por parte del IEM y el presidente de la casilla no la había visto en la vida, sin embargo, poseía un nombramiento de "funcionaria general 1". Hay que hacer notar que el resto de los nombramientos no tenía número alguno. El presidente llamó por teléfono al IEM. La señora en cuestión alegó y alegó hasta que mi hermano regresó a casa. Recordemos que en las viejas prácticas priistas requieren "funcionarios de casilla dispuestos al fraude". Ustedes disculpen mi desconfianza y falta de fé, pero creo que el PAN nos viene manejando lo que es lo peor del PRI más nuevos, modernos (y más jodidos) añadidos.
Mientras hago corajes y en busca de consuelo y guía ante tan negro panorama, releo las palabras de Giovanni Levi en su introducción a "La herencia inmaterial". Se trata de la historia de un pequeño pueblito del Piamonte italiano en el siglo XVII, llamado Santenta, que se enfrenta a las transformaciones políticas, religiosas, económicas, sociales y tecnológicas profundas que se dan en el nacimiento e imposición del Estado Moderno. Levi reconstruye "las vicisitudes biográficas de cada habitante del pueblo de Santenta que haya dejado algún resto documental". En especial la historia de Giovan Battista Chiesa, un sacerdote exorcista que igual expulsaba demonios que curaba variadas enfermedades y que terminó juzgado por la Inquisición. El chisme se pone bueno y eso lo hace un libro divertido, pero además responde a un fenómeno mucho mayor: cómo actúa un pueblo ante "la ambigüedad de las reglas, la necesidad de tomar decisiones conscientemente en condiciones de incertidumbre, la limitada cantidad de información que permite, sin embargo, actuar, la tendencia psicológica a simplificar los mecanismos causales que se consideran relevantes para elegir comportamientos y, por último, la consciente utilización de las incoherencias entre sistemas de reglas y sanciones." Giovanni Levi concluye: "Frente a los problemas planteados por las transformaciones históricas, las creencias y las ideologías, las relaciones de dominio y de autoridad, he intentado describir la inestabilidad de las preferencias individuales, los órdenes institucionales, las jerarquías y los valores sociales: en suma, el proceso político, que genera el cambio, pero también sus direcciones imprevisibles fruto del encuentro de protagonistas activos."
Así que, ¡seamos protagonistas activos!. A todos los que están cansados de propaganda electoral, recuerden que todavía nos espera el horror del 2012... pero que no hay de otra, entre la incertidumbre y la ambigüedad todavía nos queda espacio para tomar decisiones y plantear estrategias, pues afortunadamente no todo se decide en la política ni en las urnas. Desde la defensa de las calles y los espacios públicos, hasta el uso correcto y comprometido con el lenguaje, cada plática y cada día es un espacio de autonomía. ¡Hay que aprovecharla con imaginación!
martes 1 de noviembre de 2011
Desde niña, cada año poniamos altar en mi casa. Siempre es algo que me ha gustado. Desde recortar el papel de formas geométricas, el olor de las veladoras y las flores, el pan de muerto y el chocolatito para acompañarlo.
Ahora decidí poner uno que para cualquiera que haya visto los que hacíamos con mi mamá, verá la herencia directa, pero a la vez es completamente yo (en realidad creo que aquellos también fueron originalmente diseño mio, asi que basicamente sigo siendo yo). Disfruté cada momento de ponerlo. Comprar las flores en el mercado en ese ambiente festivo-solemne, ir por las veladoras al super, picar el papel y finalmente montar todo.
domingo 9 de octubre de 2011
... Y ellas se juntan
Mi nueva vecina está aprendiendo a tocar violín.
Esperemos que por el bien mental y moral de la comunidad que mejore pronto, aunque la verdad no se escucha mucho y hoy en particular la lluvia nos ayuda. Lo que me parece simpático e incluso gracioso es que la vecina anterior estaba haciendo el doc en estudios mesoamericanos, así que formabamos parte del mismo gremio junto con la vecina de al fondo, también historiadora. Y tanto ella (la historiadora-vecina del fondo) como yo, estudiamos violín en algún momento de nuestras vidas... Además de que ahora comprendo el suplicio de mi familia a la que le tocó oir (aguantar) mis desafinados intentos por aprender a tocar algún instrumento... me da risa eso de que dios nos hace y nosotras nos juntamos...
Próximamente la interrogaré sobre su profesión, en una de esas nos sorprende y pertenece también al gremio!
Y aprovecho el post para recordar que ha sido un día memorable para Alhelí Marín por sus 21 km de endorfinas, felicidad y esfuerzo!!! y por mi entrada a la vida virtual en tan-ta-ta-tan el Virreynato!! O sí, es muy divertido.
*Actualización: El violín era de Elisa (la amiga-historiadora-vecina del fondo). Su papá vino de vista y lo trajo. Ya pasé una linda tarde emitiendo sonidos desafinados, riéndo y recordando. Sobre el pasado (musical) de la nueva vecina aún no sé nada, pero ya la conocí y me cayó muy bien ;)
domingo 11 de septiembre de 2011
Remedios contra las sabandijas
Recuerdo que alguna lectura del diplomado de Microhistoria italiana que tomé en la licenciatura, hablaba sobre los procesos judiciales que se siguieron a unas langostas, a las que se sentenció a la excomunión, creo en un pueblo italiano del siglo XV o XVI. Me parecía tan absurdo y a la vez tan fascinante que un pueblo le hiciera un juicio a las langostas, que al final ganó la fascinación y el deseo de entender la mentalidad y el sistema de pensamiento que veía en la excomunión de estas "sabandijas" una forma de luchar contra la plaga que lo devoraba todo...
Me acabo de encontrar esta relatoría un poco más completa. Se las comparto nomás porque me sigue encantando.
"En fecha tan tardía como 1650, se celebró uno de estos juicios en el monasterio jerónimo de Santa María de Parraces, cerca de Segovia. Los testigos de cargo fueron los santos patronos de varias aldeas y las ánimas del purgatorio de una determinada población, todos representados por los aldeanos; los acusadores, tres distintos santos Gregorios, que se expresaron por boca de un fraile; y el juez que pronunció la excomunión de la langosta fue nada menos que la Virgen María, "abogada siempre de los hombres, y particularmente de los que están puestos en angustia y necesidad", cuyas palabras salieron de los labios de su representante, el prior del monasterio. La sentencia de la Virgen, tras deliberación con sus consejeros: san Jerónimo, san Francisco, san Lorenzo y san Miguel Arcángel, fue que los insectos incurrirían automáticamente en excomunión si no abandonaban el territorio. A aquel juicio se llegó tras dos años de repetidos fracasos con todos los demás posibles, incluyendo exorcismos, aspersiones con agua traída expresamente de Navarra, procesiones, novenas e incluso la reforma de quienes eran pecadores públicos. Al justificar aquel juicio, que en su opinión no era sino una forma solemne de exorcismo, el prior mencionó excomuniones similares dictadas contra la langosta en Avila y en Valladolid contra las ratas en Osma, y la que se lanzó contra las golondrinas que ensuciaban un santuario de los alrededores de córdoba."
William Christian. Religiosidad local en la España de Felipe II. Madrid. Nerea. 1991. p. 47.
Como que necesitamos por aquí un exorcismo, juicio popular y excomunión total contra ratas y otras sabandijas varias, no?
sábado 27 de agosto de 2011
Heurística
"-¿Cómo salta uno de la heurística a la hermenéutica y de la hermenéutica de nuevo a la heurística?" Preguntó una chica en la clase de notas al pie. Me recordó la cara redonda y sonriente de mi amiga diciéndome mientras le explicaba la resolución de un problema de cálculo "-entiendo el procedimiento pero no sé en qué momento se te ocurre pensar en hacer eso". Y ahora con las pláticas de otra amiga sobre libros de texto de la sep, me acordé de esta anécdota de "enseñar a pensar" que es heurística pura. También se me ocurrieron muchas otras cosas, pero mejor les dejo la nota.
"Sir Ernest Rutherford, presidente de la Sociedad Real Británica y Premio Nobel de Química en 1908, contaba la siguiente anécdota:
Hace algún tiempo, recibí la llamada de un colega. Estaba a punto de poner un cero a un estudiante por la respuesta que había dado en un problema de física, pese a que este afirmaba con rotundidad que su respuesta era absolutamente acertada. Profesores y estudiantes acordaron pedir arbitraje de alguien imparcial y fui elegido yo.
Leí la pregunta del examen y decía: Demuestre como es posible determinar la altura de un edificio con la ayuda de un barómetro.
El estudiante había respondido: lleva el barómetro a la azotea del edificio y átale una cuerda muy larga. Descuélgalo hasta la base del edificio, marca y mide. La longitud de la cuerda es igual a la longitud del edificio.
Realmente, el estudiante había planteado un serio problema con la resolución del ejercicio, porque había respondido a la pregunta correcta y completamente.
Por otro lado, si se le concedía la máxima puntuación, podría alterar el promedio de su ano de estudios, obtener una nota mas alta y así certificar su alto nivel en física; pero la respuesta no confirmaba que el estudiante tuviera ese nivel.
Sugerí que se le diera al alumno otra oportunidad. Le concedí seis minutos para que me respondiera la misma pregunta pero esta vez con la advertencia de que en la respuesta debía demostrar sus conocimientos de física.
Habían pasado cinco minutos y el estudiante no había escrito nada. Le pregunte si deseaba marcharse, pero me contesto que tenia muchas respuestas al problema. Su dificultad era elegir la mejor de todas. Me excuse por interrumpirle y le rogué que continuara.
En el minuto que le quedaba escribió la siguiente respuesta: coge el barómetro y lánzalo al suelo desde la azotea del edificio, calcula el tiempo de caída con un cronometro. Después se aplica la formula altura = 0,5 por A por T2. Y así obtenemos la altura del edificio. En este punto le pregunte a mi colega si el estudiante se podía retirar. Le dio la nota mas alta.
Tras abandonar el despacho, me reencontré con el estudiante y le pedí que me contara sus otras respuestas a la pregunta. Bueno, respondió, hay muchas maneras, por ejemplo, coges el barómetro en un día soleado y mides la altura del barómetro y la longitud de su sombra. Si medimos a continuación la longitud de la sombra del edificio y aplicamos una simple proporción, obtendremos también la altura del edificio.
Perfecto, le dije, ¿y de otra manera? Si, contesto, este es un procedimiento muy básico para medir un edificio, pero también sirve. En este método, coges el barómetro y te sitúas en las escaleras del edificio en la planta baja. Según subes las escaleras, vas marcando la altura del barómetro y cuentas el numero de marcas hasta la azotea. Multiplicas al final la altura del barómetro por el numero de marcas que has hecho y ya tienes la altura. Este es un método muy directo.
Por supuesto, si lo que quiere es un procedimiento mas sofisticado, puede atar el barómetro a una cuerda y moverlo como si fuera un péndulo. Si calculamos que cuando el barómetro esta a la altura de la azotea la gravedad es cero y si tenemos en cuenta la medida de la aceleración de la gravedad al descender el barómetro en trayectoria circular al pasar por la perpendicular del edificio, de la diferencia de estos valores, y aplicando una sencilla formula trigonométrica, podríamos calcular, sin duda, la altura del edificio.
En este mismo estilo de sistema, atas el barómetro a una cuerda y lo descuelgas desde la azotea a la calle. Usándolo como un péndulo puedes calcular la altura midiendo su periodo de precesión. En fin, concluyo, existen otras muchas maneras. Probablemente, la mejor sea coger el barómetro y golpear con el la puerta de la casa del conserje. Cuando abra, decirle: señor conserje, aquí tengo un bonito barómetro. Si usted me dice la altura de este edificio, se lo regalo. En este momento de la conversación, le pregunte si no conocía la respuesta convencional al problema (la diferencia de presión marcada por un barómetro en dos lugares distintos nos proporciona la diferencia de altura entre ambos lugares) evidentemente, dijo que la conocía, pero que durante sus estudios, sus profesores habían intentado enseñarle a pensar.
El estudiante se llamaba Niels Bohr, físico danés, premio Nobel de Física en 1922, mas conocido por ser el primero en proponer el modelo de átomo con protones y neutrones y los electrones que lo rodeaban. Fue fundamentalmente un innovador de la teoría cuántica. Al margen del personaje, lo divertido y curioso de la anécdota, lo esencial de esta historia es que LE HABÍAN ENSEÑADO A PENSAR."
"Sir Ernest Rutherford, presidente de la Sociedad Real Británica y Premio Nobel de Química en 1908, contaba la siguiente anécdota:
Hace algún tiempo, recibí la llamada de un colega. Estaba a punto de poner un cero a un estudiante por la respuesta que había dado en un problema de física, pese a que este afirmaba con rotundidad que su respuesta era absolutamente acertada. Profesores y estudiantes acordaron pedir arbitraje de alguien imparcial y fui elegido yo.
Leí la pregunta del examen y decía: Demuestre como es posible determinar la altura de un edificio con la ayuda de un barómetro.
El estudiante había respondido: lleva el barómetro a la azotea del edificio y átale una cuerda muy larga. Descuélgalo hasta la base del edificio, marca y mide. La longitud de la cuerda es igual a la longitud del edificio.
Realmente, el estudiante había planteado un serio problema con la resolución del ejercicio, porque había respondido a la pregunta correcta y completamente.
Por otro lado, si se le concedía la máxima puntuación, podría alterar el promedio de su ano de estudios, obtener una nota mas alta y así certificar su alto nivel en física; pero la respuesta no confirmaba que el estudiante tuviera ese nivel.
Sugerí que se le diera al alumno otra oportunidad. Le concedí seis minutos para que me respondiera la misma pregunta pero esta vez con la advertencia de que en la respuesta debía demostrar sus conocimientos de física.
Habían pasado cinco minutos y el estudiante no había escrito nada. Le pregunte si deseaba marcharse, pero me contesto que tenia muchas respuestas al problema. Su dificultad era elegir la mejor de todas. Me excuse por interrumpirle y le rogué que continuara.
En el minuto que le quedaba escribió la siguiente respuesta: coge el barómetro y lánzalo al suelo desde la azotea del edificio, calcula el tiempo de caída con un cronometro. Después se aplica la formula altura = 0,5 por A por T2. Y así obtenemos la altura del edificio. En este punto le pregunte a mi colega si el estudiante se podía retirar. Le dio la nota mas alta.
Tras abandonar el despacho, me reencontré con el estudiante y le pedí que me contara sus otras respuestas a la pregunta. Bueno, respondió, hay muchas maneras, por ejemplo, coges el barómetro en un día soleado y mides la altura del barómetro y la longitud de su sombra. Si medimos a continuación la longitud de la sombra del edificio y aplicamos una simple proporción, obtendremos también la altura del edificio.
Perfecto, le dije, ¿y de otra manera? Si, contesto, este es un procedimiento muy básico para medir un edificio, pero también sirve. En este método, coges el barómetro y te sitúas en las escaleras del edificio en la planta baja. Según subes las escaleras, vas marcando la altura del barómetro y cuentas el numero de marcas hasta la azotea. Multiplicas al final la altura del barómetro por el numero de marcas que has hecho y ya tienes la altura. Este es un método muy directo.
Por supuesto, si lo que quiere es un procedimiento mas sofisticado, puede atar el barómetro a una cuerda y moverlo como si fuera un péndulo. Si calculamos que cuando el barómetro esta a la altura de la azotea la gravedad es cero y si tenemos en cuenta la medida de la aceleración de la gravedad al descender el barómetro en trayectoria circular al pasar por la perpendicular del edificio, de la diferencia de estos valores, y aplicando una sencilla formula trigonométrica, podríamos calcular, sin duda, la altura del edificio.
En este mismo estilo de sistema, atas el barómetro a una cuerda y lo descuelgas desde la azotea a la calle. Usándolo como un péndulo puedes calcular la altura midiendo su periodo de precesión. En fin, concluyo, existen otras muchas maneras. Probablemente, la mejor sea coger el barómetro y golpear con el la puerta de la casa del conserje. Cuando abra, decirle: señor conserje, aquí tengo un bonito barómetro. Si usted me dice la altura de este edificio, se lo regalo. En este momento de la conversación, le pregunte si no conocía la respuesta convencional al problema (la diferencia de presión marcada por un barómetro en dos lugares distintos nos proporciona la diferencia de altura entre ambos lugares) evidentemente, dijo que la conocía, pero que durante sus estudios, sus profesores habían intentado enseñarle a pensar.
El estudiante se llamaba Niels Bohr, físico danés, premio Nobel de Física en 1922, mas conocido por ser el primero en proponer el modelo de átomo con protones y neutrones y los electrones que lo rodeaban. Fue fundamentalmente un innovador de la teoría cuántica. Al margen del personaje, lo divertido y curioso de la anécdota, lo esencial de esta historia es que LE HABÍAN ENSEÑADO A PENSAR."
martes 2 de agosto de 2011
Whisky Bar
Escalona entregado. Se siente bonito ver un pedacito más de tesis engargoladito y a todo color, uff. Claro que falta la segunda ronda de correcciones, pero hoy, hasta me siento más ligera. Aunque todo es un engaño porque tengo que preparar... 20 de agosto - borrador de otro capítulo; 23 de agosto - presentación de 10 cuartillas y PP para la reunión del comité; 26 de agosto - deadline del artículo de musicat; 29 de agosto - ponencia del coloquio de doctorandos. Eso sin contar que el 8 inician clases y que en algún momento (de agosto) tenemos que retomar las reuniones del seminario de imágenes de culto. Voy a enloquecer. ¿Alguien quiere comprarme una botella de whisky para olvidarlo? Necesito algo como un reseat de 24 horas.
domingo 31 de julio de 2011
Mapamundi

La línea del Ecuador no atraviesa por la mitad el mapamundi que aprendimos en la escuela. Hace más de medio siglo, el investigador alemán Arno Peters advirtió esto que todos habían mirado paro nadie había visto: el rey de la geografía estaba desnudo.
El mapamundi que nos enseñaron otorga dos tercios al norte y un tercio al sur. Europa es, en el mapa, más extensa que América Latina, aunque en realidad América Latina duplica la superficie de Europa. La India parece más pequeña que Escandinavia, aunque es tres veces mayor. Estados Unidos y Canadá ocupan, en el mapa, más espacio que África, y en realidad apenas llegan a las dos terceras partes del territorio africano. El mapa miente. La geografía tradicional roba el espacio, como la economía imperial roba la riqueza, la historia oficial roba la memoria y la cultura formal roba la palabra.
Eduardo Galeano. Patas Arriba.
martes 26 de julio de 2011
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